
Obtener un espectro UV perfecto
La mayoría de las lámparas de mercurio que se encuentran en el mercado son “suficientemente buenas”. Emiten un espectro amplio que es adecuado para procesos de curado básicos. Pero si lo que se busca es una concentración de energía espectral del 0,5%, esas lámparas estándar no sirven.
Pasamos meses investigando la composición del gas y la pureza del cuarzo, con el objetivo de lograr esa precisión en el espectro. No fue fácil, pero valió la pena.
El truco para concentrar la energía
Nos enfocamos principalmente en los picos de 254 nm y 365 nm. Para lograr una concentración precisa, debemos ajustar la presión del vapor de mercurio dentro del tubo. Es un equilibrio delicado: si hay demasiada presión, los picos se vuelven anchos y poco precisos; si hay poca presión, se pierde la intensidad necesaria. Medimos la cantidad de mercurio utilizada hasta en miligramos. ¿Por qué? Porque queremos que los fotones impacten directamente en los fotoiniciadores presentes en la resina, en lugar de desperdiciar energía en calor infrarrojo inútil.
Manejar el calor y el vidrio
Utilizamos cuarzo sintético de alta pureza. Esto evita ese problema de “solarización” que ocurre cuando el vidrio se vuelve turbio después de unas pocas cientos de horas de uso. Así, la salida de luz permanece constante.
Pero hay un problema: al concentrar tanta intensidad, se genera mucho calor en el arco eléctrico. Si los ventiladores de refrigeración no son lo suficientemente eficaces, las lámparas se consumirán rápidamente. Recomendamos encarecidamente utilizar un sistema de aire forzado para mantener la temperatura por debajo de los 200 °C. Créanme, esto es crucial.
Cómo usarlas
La buena noticia es que son reemplazos directos. Mantuvimos las dimensiones estándar, así que no hay necesidad de modificar los reflectores ni los cables del balasto. Simplemente cámbielas y listo.
Un consejo rápido: controle su voltaje. Incluso un cambio del 5% en el voltaje puede afectar la precisión del espectro. Cuando eso ocurre, la velocidad de curado cambia, y el control de calidad se vuelve complicado.
Las diseñamos para líneas de producción de alto volumen, donde cada segundo cuenta. Obtendrá un espectro más preciso, su línea de producción funcionará más rápido, y dejará de desperdiciar material.