
Cómo aprovechar al máximo sus lámparas UV de mercurio de 120W/cm
Seamos honestos: las lámparas de vapor de mercurio son las soluciones más fiables en el mundo de la impresión. Simplemente funcionan. Cuando se utiliza una configuración de 120W/cm, se dispone de una cantidad específica de potencia que permite que las tintas y recubrimientos se adhieran correctamente, sin dañar los materiales utilizados.
El equilibrio entre velocidad y calor
La cifra de 120W/cm no es solo una especificación técnica; indica cuán rápido se puede hacer funcionar la cinta transportadora. Al aumentar la potencia, más fotones UV llegan a la tinta, lo que acelera el proceso de curado. De este modo, el producto se puede obtener más rápidamente.
Pero hay un problema: toda esa potencia genera mucho calor infrarrojo. Si los ventiladores de refrigeración no son suficientemente eficaces o los sistemas de enfriamiento no funcionan bien, habrá problemas. Ya hemos visto casos en los que el PET se deformó o el papel se curvó debido al exceso de calor. Se trata de un equilibrio delicado.
¿Por qué el mercurio?
Elegimos el vapor de mercurio porque cubre un amplio espectro de longitudes de onda. Su pico de actividad se produce en 254 nm y 365 nm; en otras palabras, cura tanto la superficie como las capas más profundas al mismo tiempo.
El vidrio de cuarzo que contiene todo esto es el verdadero héroe aquí. Debe soportar enormes presiones y temperaturas para mantener el mercurio en estado gaseoso. Lo mejor de todo es que estas lámparas están diseñadas para integrarse fácilmente en los balastres industriales existentes.
Configuración y mantenimiento
No se trata de algo que se pueda hacer a la ligera. Si el balastro no es compatible, las lámparas se quemarán muy rápido.
Además, existe el problema de la distancia entre la lámpara y los materiales a tratar. Si la lámpara está demasiado cerca, se quemará la tinta. Si está demasiado lejos, se formarán puntos húmedos que nunca se secarán completamente. Pasamos mucho tiempo ayudando a nuestros clientes a encontrar ese “punto óptimo” donde todo se cure perfectamente.
Una última cosa: manténgalas limpias. De verdad. El polvo en el revestimiento de cuarzo provoca puntos calientes, y esos puntos calientes causan grietas en el vidrio. Siga un programa de limpieza regular. Es la única forma de asegurarse de que la salida de luz UV sea constante desde un extremo hasta el otro de la lámpara.